miércoles, 7 de febrero de 2024

La soledad siempre fue el monstruo que vivía bajo mi cama

 Sentir de nuevo un pálpito incómodo que me persigue. Un cosquilleo que no me deja relajarme. Como si estuviera a la espera de algo que no logro vislumbrar con claridad, pero que es importante.

Con está impaciencia en el cuerpo, es extraño desear de repente algo que tanto he odiado.

Siempre me he apoyado en los demás como una necesidad vital para poder subsistir. Dejando de lado todo lo que yo era para convertirme en una extensión de esas personas, una prolongación de sus vidas. Eternamente dependiente. Complaciente. Una marioneta sin voz.


La soledad siempre fue el monstruo que vivía bajo mi cama, y huía de ella por caminos equivocados. Mi madre, mis hermanas, mis hermanos, mis sobrinos, mis ex-... 

Toda una vida tratando de ser la persona que ellos necesitaban, convencida de que así no me abandonarían, me querrían, me valorarían.

Y al huir de ese miedo he dibujado distintas versiones de mí: en la que no me reflejaba, en las que no me encontraba. Nunca me he permitido estar sola, cuando la soledad ha estado flotando en mi terreno desde siempre.

Porque a veces el amor no lo es todo, no lo puede todo. Hay cosas que lo superan

A veces pasan cosas malas, mientras tanto el mundo sigue. Parece que va a detenerse, porque nos resulta imposible que ahí fuera todo siga igual cuando dentro de nosotros sentimos que se ha acabado, que ya no queda nada que lo mueva. Pero no, gira. Un día, otro, y otro..., el mundo se mueve y nosotros debemos seguir adelante.

Es duro perder a alguien, dejar que se vaya. Pero es más duro perder a los que se quedan. Sientes que el corazón se te deshace y que las lágrimas te queman. Los pensamientos te van a mil y no logras poner orden en ellos. Demasiados sentimientos. 

He pronunciado alto y claro esa clase de palabras que se cuelan bajo la piel, anidan en tu interior y no se marchan jamás por mucho que te arrepientas y por mucho que te disculpes.

Las cosas importantes ocurren cuando menos te lo esperas, sin avisar. Y siempre suceden por una razón. Provocan cambios. Puede que en tu mente. O en tu corazón. Puede que cambie tu vida entera. O te abran los ojos de una forma diferente y te obliguen a ver el mundo desde otra perspectiva y dar un paso atrás.

Porque a veces el amor no lo es todo, no lo puede todo. Hay cosas que lo superan. Es entonces cuando descubres la fragilidad, la brutalidad con la que todo puede romperse. Lo sientes bajo la piel, y allí permanece. Deshecho. Y tengo que vivir con esa debilidad cada día. Con el recuerdo de lo que he perdido. Atormentada porque quizás, siempre tuve otra opción.



Si no defiendes algo morirás por nada


Había una vez un hombre llamado Malcolm X, que decía que si no defiendes algo, morirás por nada. Que es preciso rebelarse cuando la sociedad es injusta. También decía que creía en el ser humano, y en que todo ser humano debe ser respetado como tal, independientemente de su color y creencias. Que era sin duda la base para lograr una sociedad en la que todos nos respetemos.

Que razón tenía...

Sandra Sofía Cabral Semedo

Vulnerables. Es así cómo debemos ser? es realmente así cómo queremos sentirnos?

  Definición de vulnerable: que puede ser dañado física o moralmente. Una persona es vulnerable cuando no tiene mucha fuerza física. Tambié...